martes, 10 de junio de 2014

La importancia de los centros sociales autogestionados

 Esta semana hemos sido testigos del apoyo de miles de personas al centro social autogestionado Can Vies de Barcelona y de las propestas en oposición a su derribo. 
Pasadas las protestas y paralizado el derribo, vecinos y demás están reconstruyéndolo. El Ayuntamiento y la empresa TPB ofrecen una salida: medio edificio por dos años y una zona verde después. Pero ningún atisbo de mantener el edificio en pie. 
 Nada que no sea rehabilitar el edificio y hacerlo por ellas mismas es una opción, entonces el sitio perdería toda su esencia autónoma y autogestionaria. Y la ciudad perdería una pequeña isla libre de las asfixiantes normas y regulaciones del espacio urbano, un centro de cultura, de difusión de ideas, de agregación, de aprendizaje...Mucha gente que no participaba antes se ha unido a la reconstrucción. Y es que el argumento de la ley parece cada vez menos respetable en cuanto que lo legal se aleja de lo legítimo.

 Can Vies y otros centros sociales autogestionados, como eran Kukutza en Bilbao o la Madereña en  Oviedo aportan mucho más a la ciudad que una "zona verde" o un nuevo bloque de pisos.
Kukutza y la Madereña desaparecieron, ignorando las protestas de cientos de personas y las peticiones de asociaciones vecinales de mantenerlos. De momento, parece que Can Vies ha ganado la batalla, por lo menos hasta dentro de dos años.
Cuando el centro social se derriba se pierde ese punto de encuentro y de difusión, pero las prácticas y redes que se crean en ellos son algo vivo, germinan y es sólo cuestión de tiempo que se vuelva a crear otro. De hecho en todas estas ciudades están en marcha la recuperación y apertura de más lugares.
Coger y hacer de forma colectiva y solidaria, intentando salir de las dinámicas mercantiles. Así llegan a ser actores/motores de cambio en nuestras ciudades. De ahí la importancia de mantenerlos.
Las posibilidades son infinitas, sólo se supeditan a las ganas de la gente y las condiciones del espacio...comedores, gimnasios, talleres, distribuidoras, radios, galerias de arte, intercambio de ropa...¿qué falta en el barrio? ¿qué nos gustaría tener?
 No hace falta esperar soluciones, sino que tenemos el deber de crearlas. En la situación de crisis actual sobra tiempo y falta trabajo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario